Si te dedicas al mundo de la creatividad visual o quieres dedicarte a ello, es posible que alguna vez te topes con esta herramienta gráfica tan útil que hoy te voy a presentar: el moodboard.

Un moodboard o tablero de inspiración es una agrupación de conceptos visuales que te ayudan a visualizar mejor lo que quieres conseguir en tu proyecto. Es un recurso muy útil tanto para diseñadores gráficos que quieran buscar inspiración para diseñar un branding, y también para fotógrafos, agrupando varias fotos de inspiración e incluso incluyendo muestras de los colores que quieren usar para el vestuario o la colorimetría y ambientación de la fotografía.

Ejemplos de moodboards

Ejemplos de moodboards

El moodboard en branding

En el ámbito del branding, tenemos moodboards previos a la concepción de la marca que nos ayuden a identificar qué colores o qué simbología son más adecuados para utilizar en la identidad corporativa, según lo que queramos comunicar con nuestro branding (primera y segunda imagen). Podemos incluir fotografías, colores, tipografías, o incluso palabras que definan nuestra marca. El moodboard final sería posterior al diseño de la marca (tercera imagen) incluyendo el logotipo final e incluso la tipografía final u otras admitidas. Podría incluirse directamente en el propio manual de identidad corporativa.

Moodboard para Designella

Moodboard para Designella

 

El ámbito de uso de estos elementos visuales va más allá de lo profesional. La red social Pinterest se basa en agrupar en tableros (pinear) distintas imágenes que el usuario puede encontrar en la red para tenerlas todas organizadas y a la vista. Puede usarse para multitud de ideas como decoración de hogar, recetas, estilismos, etc.

Pasos para crear tu propio moodboard

  1. ¿Qué quieres comunicar? Expresa en palabras clave la idea para la que buscas inspiración, así te será mucho más fácil encontrar lo que estás buscando.
  2. Comienza la búsqueda. Puedes buscar en el propio Pinterest o también en bancos de imágenes como Unsplash o Pexels. Recuerda que también pueden incluir tipografías, patrones o paletas de colores para enriquecer más la visión del proyecto.
  3. Selecciona las imágenes. Escoge las que más acorde vayan con tu proyecto.
  4. Ordenalas en un moodboard. Existen diferentes formas para crear tu moodboard. Si son para uso personal, puedes almacenarlas directamente en Pinterest, y si tienes mano diseñando, puedes crear un documento en Photoshop y colocarlas allí. También existen otros recursos como Canva, una plataforma que te aporta directamente las plantillas para que tú solo te preocupes de añadir las imágenes. Es recomendable siempre crear un moodboard con un esquema muy atractivo y ordenado, sobre todo si tienes que enseñárselo a tus clientes.

 

A mí personalmente es una herramienta que utilizo muchísimo para muchos ámbitos de mi vida, no solo para el profesional. ¿Qué os parece este recurso? ¿Lo conocíais? ¡Contadme en los comentarios si os habéis animado a crear vuestro propio moodboard!

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